Notas Previas

A la hora de poner en marcha medidas de actuación en materia de accesibilidad, hay que tener en cuenta algunas particularidades:

  1. La dispersión competencial y administrativa: existen unas condiciones básicas de accesibilidad universal y no discriminación de las personas con discapacidad para todo el territorio español (Estas condiciones básicas de accesibilidad universal, son los desarrollos normativos relativos a la Ley 51/2003, de 2 de diciembre, de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad. Entre estos se encuentra: el REAL DECRETO 505/2007, de 20 de abril, por el que se aprueban las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación de las personas con discapacidad para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados y edificaciones.) y además las normativas específicas de las diferentes Comunidades Autónomas. También hay que tener en cuenta el papel de los municipios, que pueden desarrollar normas vinculantes para sus habitantes, Ordenanzas Municipales.
  2. La necesidad de un cambio profundo de perspectiva y de actitudes: se necesita imponer una nueva cultura de lo accesible; para ello es precisa una mayor identificación del problema de las barreras por parte de aquellos que reducen su incidencia a pequeños grupos de población y la inclusión de un diseño universal.
  3. A veces el hecho de aplicar medidas para la supresión de barreras en los espacios, supone una implicación económica.  Pese a que a largo plazo redunde en un beneficio social tanto para las personas con discapacidad como para otros grupos beneficiarios de la eliminación de barreras, junto con un aumento de la competitividad e imagen de marca de la empresa, puede suponer un obstáculo a la hora de implementar parámetros que mejoren la accesibilidad. Si se prevé la accesibilidad a través de un Diseño universal para todas las personas desde el inicio, seguramente será más beneficioso y costará menos reparar errores posteriores.  
  4. Existe un gran desconocimiento en cuanto a los beneficiarios directos de las medidas de accesibilidad (personas con discapacidad y mayores), para ello es necesario un proceso no sólo de sensibilización sino también de información y formación en lo que se refiere a sus características y necesidades.